Belmonte

Villa natal de Fray Luis de León. Es un conjunto monumental de gran interés, declarada villa de interés turístico desde 1968. Se han encontrado restos de épocas ibéricas y romanas y visigodas. Las primeras noticias que se tienen sobre Belmonte aparecen en una bula que el Papa Honorio II dirige a Don García, tercer obispo de Cuenca, en 1223, en esta bula lo denomina Bellomonte, a causa del monte que rodeaba al pueblo. En 1323 Don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X, comenzó a construir las murallas de «Belmont» y en la misma época construyó el Antiguo Alcázar. El primer miembro de la familia Pacheco que fue señor de esta villa fue Juan Fernández Pacheco, a quien se la concedió el rey Enrique III por privilegio firmado en Tordesillas el 16 de mayo de 1398. El señorío lo heredó su hija María, que se casó con Alfonso Téllez Girón y Vázquez de Acuña. El matrimonio tuvo dos hijos, Juan Pacheco y Pedro Girón (que nacieron en Belmonte). Heredó el señorío Pedro Girón. El primogénito era Juan Pacheco, primer marqués de Villena, quien ordenó construir el  Castillo de Belmonte en 1456 y la Colegiata de San Bartolomé en las mismas fechas que el castillo. Entre los siglos XV y XVIII Belmonte tuvo su época dorada de la cual se conservan numerosos edificios.

Uno de los elementos más importantes del complejo monumental de Belmonte es su recinto amurallado, de los siglos XV y XVI, que con las murallas y las puertas pone en comunicación el casco urbano con el castillo; se conservan varios tramos en perfecto estado y varias puertas: la de Chinchilla es el acceso a la ciudad; la del Almudí, junto al Pósito, la de Monreal o de Toledo con un camarín a la Virgen de la Estrella. Pero su monumento más emblemático es su castillo, construido sobre uno anterior de 1324, de estilo gótico de transición al plateresco con influencia mudéjar. Fue restaurado por Eugenia de Montijo que lo usó como residencia.

De gran belleza igualmente es su conjunto del casco urbano, donde sobresale la iglesia de la colegial de San Bartolomé, de grandes dimensiones, gótico renacentista. En el interior, trece capillas, el coro, la sacristía y la sala capitular, una gran colección de bellos retablos, interesantísima rejería y un sinfín de obras de arte —escultura, pintura, orfebrería, libros y documentos— formando todo ello un museo de arte sacro. Tiene dos portadas al exterior, una gótica y otra gótico-renacentista.

Cuenta Belmonte con un buen número de edificios de interés como el Palacio del Infante don Juan Manuel del siglo XIV con iglesia, convento y claustro pues albergó a partir de 1502 una comunidad de monjas dominicas, en la actualidad se destina a Venta; el Palacio de Buenavista, hoy dedicado a la hostelería; la casa de los Baillo, del siglo XVII, que está ocupada en la actualidad por el SEPECAM y la Cámara Agraria Local; el convento de los Trinitarios de los siglos XVI-XVII, con iglesia y convento de estilo barroco; el convento de los Jesuitas del siglo XVII, con usos diversos y pintorescos; el Pósito del siglo XVI, convertido en vivienda al igual que la Casa de Comedias que conserva la portada adintelada. La ermita de Nuestra Señora de Gracia, alberga la imagen de la patrona de Belmonte, una imagen de transición del románico al gótico. Cuenta además con un museo de las Cosas del Pueblo que alberga una colección de más de 1.500 piezas de carácter etnográfico.

Su gastronomía es la típica de la Mancha, a base de gachas, morteruelo, ajo arriero, zarajos… Además de las fiestas tradicionales Belmonte celebra, en los alrededores del Castillo, en un recinto amurallado de más de 70.000 m2, un torneo medieval inspirado en el siglo XIV y que en la ediciones que se han realizado han concentrado a más de 25.000 visitantes.