Malagón

Localizado en la zona norte del Campo de Calatrava histórico, la mayoría de su término está situado en la subzona regional de los Montes de Toledo. Se encuentra rodeado de una gran llanura interrumpida por la Sierra que lleva su nombre. Goza de un entorno natural privilegiado, con singulares ecosistemas y parajes naturales, de entre los que destaca la Reserva Natural de Las Navas de Malagón, formada por lagunas de origen volcánico denominadas Nava Chica, del Medio y Grande. Su situación es privilegiada al encontrarse rodeado por dos parques nacionales: Cabañeros y las Tablas de Daimiel.

Se han hallado importantes restos arqueológicos que nos hablan de la antigüedad de los asentamientos de la zona. La historia de Malagón, pues, se remonta en sus orígenes hasta el Neolítico, e incluso existen yacimientos más antiguos aún correspondientes al Paleolítico superior, La Viñuela, en la Aldea del Cristo del Espíritu Santo. Existen pinturas rupestres en la zona que indican que existían en esa época poblamientos aislados en la zona dedicados a la caza y pesca.

De la época romana encontramos sus vestigios en los poblados fortificados de la Plaza de los Moros que se han identificado como la antigua Salaria, fundada por Augusto cerca de los yacimientos de cobre. Hasta la llegada de los musulmanes parece ser que una pequeña población aguantó en la zona la dominación visigoda y árabe hasta bien entrado el siglo VII; se ha localizado una necrópolis cuyos restos inducen a pensar en la existencia de una basílica a la entrada de una de las aldeas de Malagón, la del Espíritu Santo, situada a 17 km de la población; en la década de los 90 del pasado siglo se encontraron varios sarcófagos labrados en piedra caliza que fueron trasladados al Museo Provincial.

Bajo el dominio musulmán de la península, Malagón se perfila como una plaza fuerte en el camino de Calatrava a Toledo con la construcción de un castillo por parte de los árabes que llaman al poblado con su nombre actual y que fue avanzada de Calatrava la Vieja, un importante enclave defensivo de los accesos del Guadiana, los restos de esta fortaleza fueron destruidos en la década de los 60-70 del siglo XX para edificar viviendas. A principios del siglo XII comenzó el asedio y la reconquista de estas tierras.

Aquí llegó Santa Teresa en 1562 junto a otra religiosa para atender a la Duquesa de Medinaceli y seis años después realizó su tercera fundación: el convento de San José de Carmelitas Descalzas, obra de Nicolás de Vergara siguiendo los esquemas carmelitanos. Es un edificio austero desarrollado en dos plantas en torno a un claustro central, la inferior porticada con columnas de piedra y balaustradas de madera con pies derechos y zapatas en el superior, cubiertos por viguerías de madera. Su iglesia, de una sola nave con bóveda de cañón, conserva varios interesantes retablos, destacando el mayor, obra de 1730, y en el que el grupo escultórico de mayor relieve es la Sagrada Familia.

Otros edificios destacados son su iglesia de Santa María Magdalena, construida entre los siglos XV y XVI y reconstruida tras los terremotos de Lisboa(1755) y Granada (1966), en su interior destacan varias pinturas y entre ellas un Ecce Homo atribuido al Divino Morales. En sus calles se conservan varias casas solariegas decimonónicas y de principio del siglo. En la calle de la Tercia hay un Museo Etnográfico de propiedad municipal, en el que se exponen importantes restos arqueológicos hallados en los alrededores.

De la arquitectura tradicional manchega cabe destacar el Molino de Carrillo de principios del siglo XVIII que conserva la maquinaria original y está situado a unos 3 km. sobre el río Bañuelos y, cercano a este, un puente romano, de diez ojos, en el denominado Camino Real de la Plata, importante vía romana que unía Córdoba con Toledo.

En torno al 14 de septiembre Malagón celebra sus Fiestas Patronales y tiene lugar la romería en el Santuario del Cristo del Espíritu Santo. Los edificios que lo forman son de tipología popular de los siglos XVI y XVII y se distribuyen alrededor de un patio de galerías porticadas de madera. La iglesia está presidida por un retablo barroco, muy parecido al que encontramos en el convento de las Carmelitas, destacando un lienzo del siglo XVI en el que aparecen representados el Ecce Homo y a su lado los donantes en actitud orante, los Duques de Medinaceli. En agosto el Cristo sale por las calles en total oscuridad, en la denominada Procesión de las Antorchas, precedido de fieles que portan velas y antorchas. Durante los carnavales desfilan las banderas de las ánimas.

A la hora de comer no podemos olvidar el producto por excelencia de la gastronomía local, una variedad de alubias conocida como judías Pinesas, que se guisan en potajes o con perdiz, además del gazpacho malagonero y la gran variedad de platos típicos de la Mancha, todo acompañado con las buenas frutas de la huerta de Malagón, el queso manchego y el vino de la D.O. Tierra de Castilla.