Ossa de Montiel

Durante seis siglos fue parte del antiguo Campo de Montiel, desde comienzos del siglo XIII, tras la Reconquista de este territorio, y hasta 1833 cuando se produce la división provincial aún vigente. Entonces se convirtió en el único municipio del Campo de Montiel que se integró en la provincia de Albacete, mientras que el resto pasó a formar parte de la provincia de Ciudad Real. Perteneció al concejo de Alcaraz, en su entorno hay restos de presencia humana desde la Prehistoria, en la Laguna Tinajas podemos observar petroglífos, grabados rupestres de distintas épocas, remontándose al Eneolítico los más antiguos, están declarados B.I.C. desde 1997. Fue fundada por los romanos en el Valle de San Pedro con el nombre de Caput Fluminis Anae. Los visigodos dejaron huella de su paso en la antigua ermita de San Pedro.

Dentro del casco urbano de la localidad se sitúa la iglesia parroquial de Santa María Magdalena. El templo es una construcción gótica de principios del siglo XVI el espacio es totalmente rectangular, arcos diafragma transversales, cubierta mudéjar de madera y coro alto a los pies sostenido por pilares. En el exterior la fachada está rematada en una curiosa espadaña y la portada se abre en arco de medio punto.

Se ha instalado un Museo Etnográfico en una antigua casa de peones camineros rehabilitada, compuesta de dos plantas acondicionadas en cinco salas más la parte exterior, donde se recogen los oficios y tradiciones de lo que vivían en épocas pasadas las gentes del pueblo.

Nuestra visita continúa en los alrededores de la Ossa, donde visitaremos la Cueva de Montesinos y el Castillo de San Felices o Rochafrida. La Cueva de Montesinos se halla a 5 km de la población, es una formación Kárstica de poca profundidad, al fondo de la cual se encuentra una pequeña laguna formada por el agua de lluvia filtrada a través de sus paredes y que está comunicada mediante corrientes subterráneas con el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. El valor principal de esta cueva es el literario ya que Miguel de Cervantes centra en ella el desarrollo de los capítulos XXII y XXIII de la segunda parte del Quijote: hizo descender al protagonista con una soga al fondo de la cueva, quedándose profundamente dormido por espacio de una media hora, lo que al personaje le parecieron tres días, espacio de tiempo en el cual tuvo el mágico sueño, aquí nos narra el mayor encantamiento de la literatura española en el cual el mago Merlín tiene encantadas a más de quinientas personas, entre ellas el noble Montesinos, personaje recurrente de la épica castellana, Doña Ruidera con sus siete hijas y dos sobrinas, el caballero Durandarte, junto con su escudero Guadiana, gran amigo muerto en Roncesvalles; también vio a tres labradoras saltando como cabras, que resultaron ser Dulcinea del Toboso y sus dos acompañantes…

Rochafrida es un castillo de origen musulmán, construido hacia el siglo XII y que pasó a manos cristianas tras la batalla de las Navas de Tolosa en 1212. Se trata de un castillo de tipo y destino militar con recinto amurallado, del cual hoy en día solo se conservan restos de un torreón cilíndrico y parte de la muralla con alturas de 6 m. Pero al igual que la Cueva de Montesinos la mayor importancia del castillo tal vez sea la literaria, ya que en torno al castillo se encuentran los romances mencionados en el Cancionero General de 1511 en el de Rosaflorida y Fontefrida. Rosaflorida es la dueña del castillo enamorada del noble Montesinos y Fontefrida es la fuente que hay a la entrada del castillo. La fortaleza se eleva en una zona rocosa que domina un valle que antiguamente fue laguna lo que le sirvió de foso natural.