Tomelloso

Está situada en el centro geográfico de la región natural de La Mancha y es el municipio con mayor población de la comarca, el octavo de Castilla-La Mancha. En la actualidad es un importante nudo de comunicación al estar atravesada por dos autovías: la que une Extremadura con el Levante y la de los Viñedos que comienza, en el principio de nuestra Ruta, en Toledo. Su término municipal es prácticamente llano en toda su extensión, salvo en el sureste, donde se eleva suavemente para dar paso a la altiplanicie del Campo de Montiel; casi toda su actividad gira en torno a la producción vitivinícola.

Se han localizado asentamientos paleolíticos, de la Edad de Bronce, del Hierro, romanos y árabes en su término municipal. La primera vez que se cita a Tomelloso en la documentación, en concreto se cita al paraje de “Los Tomillosos”, es en una visita de la Orden Militar de Santiago a Socuéllamos en 1494. A partir de 1530 se comienza a poblar, aunque dependiendo de la jurisdición de Socuéllamos, esta situación se mantiene hasta que en 1589 y previo pago de una determinada cantidad de maravedís a la Corona, consigue su independencia, tras un periodo litigioso, la pierde en 1592 y vuelve a depender de Socuéllamos, hasta que Carlos III le concede la independencia plena al concederle el título de Villa en 1764.

Al estar atravesado su término desde la Edad Media por un ramal de la Cañada Real Conquense y por el Camino Real que comunicaba Toledo con Murcia, se produjo un rápido crecimiento que se vio incrementado por la introducción masiva de viñedo en el siglo XIX, tras la plaga de la filoxera en Francia.

Su patrimonio histórico se sitúa, sobre todo, en torno a su Plaza Mayor donde destacan el Ayuntamiento, una edificación de principios de siglo; la Posada de los Portales, una construcción popular del siglo XVII, que se levanta sobre un soportal formado por cuatro columnas toscanas, sobre el cual se alzan dos galerías superiores sostenidas por pies derechos, decoradas con balaustres torneados al estilo de los clásicos corrales de comedia; en su interior conserva una estructura de venta manchega con gran cocina, comedores y patio-corral; está declarada B.I.C., en la actualidad es oficina de Turismo y sala de exposiciones; la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, edificio del siglo XVI, reformada en siglos posteriores y de estilo barroco.

De la arquitectura contemporánea es destacable el museo dedicado a Antonio López Torres, un edificio obra del arquitecto Fernando Higueras, tiene dos salas con la exposición permanente de las obras cedidas por el pintor y una tercera en que se hacen exposiciones temporales.

El museo del carro se encuentra en las afueras de la ciudad, es un edificio con un estilo propio del entorno manchego, alberga todo lo relacionado con los trabajos del campo, desde carros y vehículos hasta aperos y maquinaria. Cuenta con la reproducción de un bombo manchego de grandes dimensiones, una construcción característica de la zona, que es una especie de choza abovedada hecha con lajas de piedra sin argamasa; en su interior, chimenea, camastros de piedra y pesebres para el ganado. Se destinaban a alojar a los labradores y sus familias además de los aperos de labranza y animales cuando las tareas del campo requerían de su presencia.

Otros edificios destacables son la estación de ferrocarril, la fábrica de harinas, y algunas bodegas de los siglos XIX y XX. Lope de Vega dijo de Tomelloso “que tocaban a cueva bodega por familia y tinaja por habitante”. El subsuelo de Tomelloso está horadado por más de cuatro mil cuevas que en otro tiempo la mayoría fueron bodegas y que aún conservan gigantescas tinajas.

En Tomelloso han nacido un gran número de artistas entre los que destacan los pintores Antonio López Torres, uno de los artistas que mejor han sabido captar la luz y a las gentes de esta tierra; y su sobrino Antonio López García, principal representante del realismo mágico y miembro de lo que se ha venido a llamar Escuela madrileña. En el campo de la literatura merecen especial atención Francisco García Pavón, autor de Plinio, Premio Nadal, entre otros, uno de los grandes autores de posguerra, y los galardonados con el Premio Nacional de Literatura, el poeta Eladio Cabañeros y el escritor y flamencólogo Félix Grande.

Aquí podemos degustar la típica gastronomía manchega, con algunas especialidades propias, como el pisto manchego, la caldereta de cordero, migas, gachas, galianos… y los tradicionales dulces hojuelas, rosquillos de Semana Santa, flores, tortas de mosto, mostillo y arrope, sus pastas flora y los mantecados.

Tomelloso, como la mayoría de los pueblos de la Mancha celebra unos vistosos Carnavales, en los que destaca la gran participación de la población; el desfile de comparsas infantiles cuenta con la presencia de más de dos mil niños, padres, profesores, está declarado Fiesta de Interés Turístico Regional. El último domingo de abril se celebra la Romería en honor de la Patrona de Tomelloso, la Virgen de las Viñas, en el santuario de Pinilla, a cuatro kilómetros de la localidad en dirección a Pedro Muñoz. Es costumbre la realización de carrozas alusivas a motivos de la actualidad local o referida a algunos aspectos característicos de la ciudad, cabe destacar la llamada Procesión de las Antorchas: los fieles acompañando a la Patrona, rezan en la oscuridad de la noche a la vez que caminan en torno al Santuario.