Villacañas

Es una villa agrícola e industrial cuyo atractivo reside es sus singulares viviendas subterráneas, Los Silos, de arquitectura popular de gran interés etnológico donde las familias más humildes vivían hasta bien entrado el siglo XX, en su Complejo Lagunar  y en la vistosa tradición de los Danzantes del Cristo de la Viga.

En el municipio se encuentran restos arqueológicos de la Edad del Bronce, y de época prerromana, romanos y árabes, en el Cerro Tirez,. Fue poblada por los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén en el siglo XIII. En 1557 recibió el título de Villa, año en el que se desliga del vínculo feudal con la Orden de San Juan.

El nombre de Villacañas aparece citado en 1229 con motivo del establecimiento de mojones entre las tierras propias de los arzobispos de Toledo y las del maestrazgo de la orden de San Juan, denominándose “Villar de Cañas”.

Su Ayuntamiento es obra del siglo XVII, restaurado en el XX; la iglesia de la Asunción, gótica de transición al renacimiento, de los siglos XV y XVI con reformas en el XVII y XVIII. Repartidas por la población encontramos multitud de ermitas, entre las que destacan la del Cristo del Coloquio del siglo XVII, la ermita de la Inmaculada del siglo XVIII, del siglo XIX son la de San Gregorio y la de San Roque… alguna de las más antiguas como la de San Sebastián, del siglo XVI, con un bello artesonado mudéjar se encuentran en gran abandono y a punto de su ruina total.

Lo más singular de esta población son sus Silos, casas-cueva excavadas en la ladera. Se abren estas viviendas por una rampa que accede a un zaguán que sirve de distribuidor al resto de habitaciones: cocina, comedor, dormitorios, leñera, despensa y, en ocasiones, cuadra. La luz y la ventilación se consiguen mediante pozos abiertos en el techo de algunas habitaciones. La más interesante es la de la Tia Sandalia, santera del pueblo que vivió entre 1902 y 1987, que decoró las habitaciones de su casa con pinturas e imágenes y escenas religiosas realizadas por ella misma, de carácter primitivista, con gran valor etnológico. Hoy es un museo visitable y alberga 26 pinturas, 66 esculturas, 40 relieves adosados a las paredes y otros objetos.

Situado junto al cauce del Río Riánsares se encuentra El Molino en Medio, un molino de agua, actualmente en ruinas de origen árabe y que fue utilizado para moler trigo.

El 30 de abril y el 1 de mayo se celebra la festividad del Santísimo Cristo de la Viga, con la presencia de los danzantes; está declarada de Interés Turístico Regional. El 19 de mayo, día de San José, se realizan unas pujas en casa del hermano mayor para intentar acceder, entre todos los cofrades a los puestos, siendo el más costoso el de porra o guía de la danza. Durante estos días, los danzantes ejecutan diversas danzas de castañuelas y palos y su vestimenta va cambiando según la ocasión. La cofradía tiene su origen en el siglo XVII.

Villacañas posee un importante complejo lagunar con gran riqueza tanto vegetal como ornitológica que forma parte de la llamada La Mancha húmeda. Parte del propio casco urbano se encuentra situado sobre el fondo de un lago seco, del que forma parte la laguna Larga, situada al sureste del municipio, que conserva su agua durante todo el año y ha sido objeto de diversos proyectos para su conservación. Junto a La Laguna Larga hay dos pequeñas lagunas anexas, de carácter estacional, llamadas Laguna Tirez y La Gramosa, con vegetación acuática de enorme interés. En la actualidad, tiene poblaciones permanentes de flamenco común. Existen dos observatorios de aves, el Observatorio del Flamenco y el observatorio de La Canastera, ambos accesibles.